
El eterno pleito de los impuestos. El gobierno te exige que los pagues, la sociedad te condena si eres evasor fiscal y el pueblo en general se siente explotado. Estoy totalmente de acuerdo en que el dinero no sale de las piedras y todos los ciudadanos tenemos que aportar al erario público para que el gobierno tenga los recursos para trabajar. El problema es que si no se administra bien y es más, si algunos funcionarios comienzan a robárselo, ¿cómo pretenden que nos alcance?
Creo que ese es el malestar que tenemos todos los mexicanos en este momento, primero nos dicen que hay un boquete fiscal de trescientos mil millones y luego nos aprueban una serie de impuestos y el alza a otros que al final ni siquiera terminan por tapar el famosos boquete, por lo tanto si al final del 2010 hay un puente en alguna ranchería que está a punto de colapsar y yo voy con el presidente municipal a exigirle que lo repare ya que yo he pagado todos mis impuestos y tengo el derecho como ciudadana a tener un puente decente, él señor sencillamente me puede contestar “lo siento mija, que no ves que no tiene dinero el gobierno”, y yo voy a salir de ahí frustrada y más cuando vea que llega la esposa del señor presidente municipal en una camionetona nueva, cuando toda la vida había sido una persona sencilla, quizás no humilde pero si más sencilla que la camioneta de más de medio millón de pesos que ahora maneja su chofer.
El fin de semana pasado hubo una boda en un municipio de mi tierra, al día siguiente eran las elecciones para presidente municipal en todos los ayuntamientos de la entidad. Toda la plática como pueden suponer fue política, y más porque uno de los parientes del novio iba para presidente municipal de un municipio, ¡pero el señor no quería! Cuando mi abuela preguntó el motivo la respuesta fue muy simple “¿para qué?, en un puesto menor iba a ganar mucho dinero y obviamente no tenía la responsabilidad de un edil” Un poco indignante el asunto, ¿no?, se notan las ganas de servir al pueblo. Yo sé que muchos conocidos míos caerían si las cosas fueran justas, pero me temo que el pueblo ya está harto y me incluyo. Si alguien me invita a formar parte de algún movimiento con muchísimo gusto acepto, porque diría mi abuelo “aquí sentada no vas a hacer nada, dejen de criticar que ustedes no se van a ir a asolear para cambiar las cosas” pues en paz descanse mi abuelo, hoy le contesto “¡si voy!”No necesitamos tantos diputados que sólo se hacen bolas y cobran una millonada, y los que se quedan no tienen porque tener todos los gastos pagados, si para eso cobran un sueldo ¡que se mantengan señores! Así van a ver si siguen subiendo impuestos como si fuera tan simple pagar las cuentas. Definitivamente el poder no es para todos, es muy fácil engolosinarse y perder el sentido de la realidad, ¿y pretendemos creer que esos 500 parásitos son aptos para el poder? Por supuesto que no lo son, y eso sin contar los estatales y demás funcionarios públicos que tampoco considero aptos y lo han demostrado con creces. Chequen la página de www.evolucionmexicana.com ahí hay un programa para seguir de cerca a un diputado y ver si en realidad cumple su trabajo, tristemente ví que sólo hay aproximadamente 50 voluntarios para 500 que son, así que diría mi abuelo “sentados no hacemos nada” pónganse las pilas y empecemos a movernos para que todos los empleados de gobierno entiendan que trabajan para nosotros, y si no les gusta ser servidores públicos mejor dejen los puestos a gente capaz. Los invito a seguir este movimiento que nació en Nuevo León, convertirse en “padrino” de algún legislador y comenzar a implementar los juicios ciudadanos, tengo fé en que este país todavía tiene solución.
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